viernes, 28 de febrero de 2014

Samsung Galaxy S5

Uno de los anuncios más esperados en el Mobile World Congres acontecido en Barcelona hace unos días, junto con el Sony Xperia Z2 (al cual le dedicaré un post próximamente), era el del nuevo Samsung Galaxy S5 y, sinceramente, almenos en ésta ocasión Samsung no ha estado a la altura de las expectativas, aunque en el mundo de la telefonía móvil esto puede cambiar a velocidad vértigo.

Como se esperaba, el nuevo Galaxy S5 es resistente al polvo y al agua (aguantando hasta un metro de profundidad durante media hora).
También trae un lector de huella dactilar que permite activar un modo privado para proteger archivos personales en el terminal y que puede ser utilizado como contraseña para hacer uso de determinados servicios. El sensor está integrado en el botón de inicio y puede almacenar huellas de hasta tres personas.

La pantalla es de 5,1 pulgadas, lleva LTE y WiFi avanzado, una cámara de 16 megapíxeles, en la que se ha mejorado la velocidad, ya que es capaz de tomar una foto en 0,3 segundos.

La empresa coreana también ha querido crear un smartphone que le resulte al usuario extraordinariamente útil para sus actividades personales diarias. De este modo incluye herramientas para entretenimiento personal y también para monitorizar el ritmo del corazón.

Su batería es de 2800 mAh, lo que, según dijeron, le dá una autonomía de hasta 10 horas en navegación y 12 horas en reproducción de vídeo. Veremos cuánto será a la práctica.

Para aumentar su autonomía, Samsung ha creado una solución llamada Ultra Power Saving Mode, que apaga todas las funciones salvo mensajes y llamadas, y deja la pantalla en blanco y negro. No sé yo, lo veo una solución bastante cutre para resolver el gran problema de la duración de las baterías.

Según dijeron, estaría disponible el próximo 11 de abril en 115 países y saldrá a la calle en cuatro colores (blanco, negro, azul y dorado).

En resumen, en ninguna de sus especificaciones supera a su, por ahora principal competidor, el Xperia Z2, su diseño no ha variado desde el S3, e incluso me atrevería decir que desde el S2. Lo único que “innovan”, por así decirlo, es en dos cosas y las dos son copiadas de sus competidores más directos: una es su detector de huellas dactilares (copiada del iPhone 5S) y la otra, el ser resistente al polvo y al agua (copiado del Xperia Z1).

Dicho esto, no nos llevemos a engaño, se trata de un pedazo de smartphone, pero que lamentablemente, en ésta ocasión no estarían marcando el camino a seguir.
Esperemos que a la próxima ocasión Samsung se ponga las pilas definitivamente y dé el do de pecho al respecto.


Un saludo a tod@s.

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