Pues bien, Telegram, la app de moda, ha llegado para convertirse en un más que digno rival de WhatsApp gracias a una serie de características que la diferencian, a pesar de lo similares que puedan parecer a simple vista.
Pero antes de entrar en materia, situémosla en su contexto. Y es que Telegram ha sido creada por los hermanos Pavel y Nikolai Durov, a quienes no les hace falta el dinero gracias al éxito cosechado con Vkontakte. Crear Telegram les ha llevado 18 meses de trabajo y esperan plantar cara a WhatsApp con una aplicación libre y sin pretensiones comerciales.
En Telegram sacan pecho de no tener ánimo de lucro y es que realmente no les hace falta (esperemos que continuen por ese camino). Hace unos años se juntaron en un balcón de Moscú a tirar billetes a todo aquel que pasara por la calle. Desde luego un acto casi más provocativo que caritativo. A ver cuando se pasan por Barcelona ;-)
Telegram crece a un ritmo impresionante, aproximadamente a 1 millón de usuarios cada día, con 200.000 nuevos usuarios cada día sólo en España. Telegram es muy popular en el Golfo Pérsico, Malasia y en los países de habla hispana. Generan unos 60 millones de mensajes al día, una cantidad realmente muy grande para una app que acaba de empezar a despegar. Y todo ello sigue aumentando día a día exponencialmente.
Aún están lejos de los 400 millones de usuarios de WhatsApp, pero si esta moda de Telegram continúa es muy posible que estemos ante algo mucho más duradero.
Su principal arma, después claro de su gratuidad, es su semejanza visual a WhatsApp. De ese modo, quien decida dar el salto no deberá aprender por dónde ir para su uso básico (como pasa con otras apps). El diseño es evidente pero está mejor organizado, cambia los tonos verdes por azules y conserva las mejores propiedades como el doble tick o los emoticonos. Además de que permite elegir tanto el tamaño de la letra como el fondo.
Chats
Telegram cuenta con la opción de crear chats secretos. Y no solo eso, si clicamos encima del avatar en la parte superior derecha accederemos a un menú opciones en el que podremos configurar el tiempo de autodestrucción de nuestros mensajes. Eso sí, tanto los nuestros como los de nuestro compañero, independientemente de quien lo active.
Es muy curioso ver como van desapareciendo a medida que hablas. Para los que no quieran recibir mensajes de sus amigos más pesados también está la opción de bloquear usuarios.
Envío de archivos
En Telegram se permite enviar todo tipo de archivos clicando en el icono del clip. Podemos enviar tanto fotos, audio, vídeo, como cualquier archivos (pdf, word, excel, avi, etc) que tengamos en el dispositivo, hasta un máximo de 1GB por archivo.
También podemos enviar nuestra ubicación al estilo de lo que permite Google en Hangouts.
Importante es saber que Telegram no te gastará memoria de tu smartphone a no ser que le dés tú mismo a la opción de descargar en tu galería, ya que los archivos compartidos se almacenan en la nube.
Grupos
También permite crear grupos pero situando el límite en 200 personas por grupo. Para la mayoría de usuarios es totalmente irrelevante, ya que jamás llegaremos a usar un grupo tan grande o quizás sí.... nunca se sabe.
Fácil de desinstalar
Los creadores dejan claro que no van a guardar datos nuestros. En su política de privacidad aclaran que todo nuestro historial en la nube será eliminado de forma permanente si desactivamos nuestra cuenta a través de https://telegram.org/deactivate
Seguridad cifrada a prueba de bombas con recompensa incluida
Gracias a Edward Snowden pudimos saber que los gobiernos abusaban de su poder una vez más. Sin embargo, esto provocó una paranoya global contra la NSA. Los gobiernos pueden leer nuestras conversaciones de WhatsApp, epro aseguran que no así con las de Telegram.
Para encriptar este servicio, los chats generan una clave a partir del protocolo Diffie-Hellman y que permite compararlo con quien estemos hablando. Sólo se crea en dos dispositivos, una clave única que ninguno más puede tener.
Para asegurar la protección de MTProto (nombre del sistema propio de cifrado), se ha creado un concurso que ofrece 200.000 dólares en bitcoins, euros o lo que sea a quien consiga encontrar algún agujero de seguridad.
Ya ha habido un ganador, un hacker que no lo rompió pero sí encontró un agujero, por lo que fué recompensado con 100.000 dólares. Una seguridad que gracias a que es software libre y que tiene una comunidad detrás es mucho más seguro que no un WhatsApp, que sólo está en manos de una decena de ingenieros, que por buenos que sean siempre serán menos.
Dispositivos permitidos
Un segundo, ¿alguien utiliza otro sistema operativo que no sea Android? Bueno, no hay problema amig@s, Telegram, al ser una plataforma libre, también está disponible en PC, Mac, Linux, iOS y Windows Phone. Eso sí, no se hacen responsables ni de la seguridad ni de la experiencia de estos clientes no oficiales, pero realmante la mayoría funcionan muy bien.
Muchos han intentado desbancar a WhatsApp como la aplicación de mensajería más utilizada pero ninguno ha logrado hacerle frente. Incluso gigantes como Facebook con su Messenger, Twitter con sus mensajes directos o Google con Hangouts no lo han logrado.
Todos ofrecen algo distinto pero quizás la gente solo busque la sencillez de WhatsApp, una cosa que Telegram ha sabido copiar de manera excelente.
Esperemos sinceramente que el efecto Bandwagon sea suficientemente fuerte para conseguir que Telegram tenga el éxito que se merece. Una apuesta por introducir el software libre en la mensajería instantánea. ¿A qué esperáis para probarlo?
Un saludo amig@s


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